Jon Reyes: Nuestra dignidad no tiene precio, un llamado a la coherencia y al respeto político
Por Jon Reyes
Hoy quiero dirigirme a todos los compañeros, amigos y dirigentes que conocen nuestra trayectoria política y social.
Durante años entregamos nuestro esfuerzo, nuestro tiempo y nuestro compromiso para fortalecer un proyecto político en el que creíamos. Caminamos barrios, visitamos hogares, motivamos dirigentes y trabajamos sin descanso para aportar los mejores resultados posibles. Sin embargo, muchos de los que hoy buscan acercarse a nuestros compañeros fueron los mismos que en su momento no valoraron el trabajo ni el sacrificio de quienes estuvimos en la primera línea de lucha.

Muchos recuerdan cómo se llevaron currículos una y otra vez, con la esperanza de obtener una oportunidad digna de empleo, y esos documentos terminaban olvidados o ignorados. Hoy, los mismos que cerraron las puertas pretenden abrirlas cuando les conviene políticamente.
Quiero que quede claro: nuestra dignidad no tiene precio. No nos vendemos por un empleo, ni por una promesa, ni por una posición temporal. Nuestros principios valen más que cualquier beneficio personal.
También es importante recordar que quienes realmente luchamos por el crecimiento de un proyecto político sabemos cuánto aportamos y cuánto sacrificamos. La historia está ahí y los dirigentes conocen quiénes estuvieron presentes en los momentos difíciles y quiénes solo aparecen cuando les resulta conveniente.
La política debe construirse sobre la base de la lealtad, la coherencia y el respeto a las convicciones. Cada quien es libre de tomar sus decisiones, pero los principios no deben negociarse. Los dirigentes verdaderos no cambian de rumbo por conveniencia, sino que permanecen firmes defendiendo las causas en las que creen.
Desde San Francisco de Jacagua seguiremos trabajando con la frente en alto, defendiendo nuestras ideas y construyendo un mejor futuro para nuestra comunidad, siempre con dignidad, compromiso y respeto.

