Ambientalista advierten que existe otro problema en la cordillera Septentrional, la construcción de villas turísticas y una serie de apropiaciones privadas
Redacción
Santiago RD. – El ambientalista Luis Carvajal advirtió, en una entrevista realizada por CDN, que existen serias contradicciones entre los discursos oficiales y las acciones reales del Gobierno en torno a la Cordillera Septentrional, al referirse a recientes declaraciones de funcionarios que aseguran que en esa zona no habrá explotación minera.

“Cuando un ministro dice que ahí no se va a explotar, está haciendo una afirmación que choca con las medidas que ellos mismos anunciaron”, expresó Carvajal, quien reiteró su respaldo a todas las luchas sociales que buscan impedir la minería en la Cordillera Septentrional.
Sin embargo, el reconocido ambientalista alertó que, más allá del riesgo minero, esta importante cadena montañosa enfrenta otro problema de extrema gravedad: la ocupación de zonas protegidas, tanto en áreas núcleo como en áreas de amortiguamiento, para la construcción de villas turísticas y diversas apropiaciones privadas.
Carvajal señaló que ya se conocen casos concretos en la Cordillera Septentrional. Se conocen casos como en la zona de Palo Alto, un área montañosa que en los últimos años ha sido escenario de crecientes inversiones en villas, así como de la apertura de trochas, acciones encabezadas por diversos sectores empresariales de la zona.
En los últimos años se conocen intervenciones que se han realizado dentro de los límites del Monumento Natural La Tinaja, un área oficialmente protegida, lo que —a su juicio— representa una amenaza directa a los ecosistemas, a las fuentes de agua y a la integridad de un espacio natural que debería estar bajo estricta protección del Estado.
El ambientalista insistió en que estas prácticas contradicen el discurso oficial de preservación ambiental y ponen en evidencia la necesidad de una vigilancia real, coherente y permanente por parte de las autoridades responsables de la protección del medio ambiente.

