¿Qué se sabe hasta ahora sobre la situación de Venezuela y la captura de su presidente Maduro?
Redacción
Caracas, Venezuela. Venezuela amaneció este sábado sacudida por bombardeos en Caracas y otras zonas del país, en lo que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó como un ataque militar a gran escala que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores. Según Trump, ambos fueron trasladados fuera del país por fuerzas estadounidenses, en una operación que marcaría la intervención más directa de Washington en América Latina desde la invasión a Panamá en 1989.

De acuerdo con fuentes oficiales citadas por CBS News, socio de la BBC en Estados Unidos, Maduro habría sido detenido por la Fuerza Delta, la unidad antiterrorista de élite del ejército estadounidense, para ser juzgado por delitos penales en EE.UU. La Casa Blanca no ha informado aún sobre el lugar exacto de detención ni ha presentado pruebas públicas de vida del mandatario venezolano.
El propio Trump afirmó que, tras la captura de Maduro, no se prevén nuevas acciones militares, dando a entender que la ofensiva estadounidense habría concluido. Sin embargo, desde Caracas, las autoridades venezolanas han ofrecido una versión distinta: la vicepresidenta Delcy Rodríguez aseguró que el gobierno desconoce el paradero de Maduro y de la primera dama, y exigió a Estados Unidos una prueba de vida de ambos.
El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, anunció el despliegue inmediato de fuerzas militares en todo el territorio nacional, denunció que los ataques afectaron zonas civiles y militares, y aseguró que el país está siguiendo “las órdenes del presidente Maduro” para activar los planes de defensa. Hasta el momento, el gobierno venezolano no ha confirmado cifras oficiales de víctimas ni el alcance real de los daños causados por los bombardeos.
Región en alerta y reacciones internacionales
La escalada militar puso en alerta a toda la región. En Colombia, el presidente Gustavo Petro convocó un consejo de seguridad nacional y ordenó el despliegue de la fuerza pública en la frontera ante el riesgo de un flujo masivo de refugiados. Petro rechazó lo que calificó como una agresión a la soberanía venezolana y llamó a la desescalada y al diálogo.
Desde Cuba, el presidente Miguel Díaz-Canel condenó los ataques y exigió una respuesta urgente de la comunidad internacional, calificando la acción estadounidense como un acto de “terrorismo de Estado”.
La gran incógnita: ¿quién gobierna ahora Venezuela?
Con el paradero de Maduro sin confirmar oficialmente y su presunta salida forzada del poder, surge la gran pregunta: ¿quién queda al mando del país?
Si el presidente venezolano no regresa al poder, el chavismo podría intentar mantenerse en el gobierno sin su líder histórico. Tres figuras concentran la atención en este escenario:
- Delcy Rodríguez, vicepresidenta ejecutiva;
- Diosdado Cabello, ministro del Interior;
- Vladimir Padrino López, ministro de Defensa.
Los tres han aparecido públicamente tras los ataques, lo que sugiere un intento de preservar la continuidad del poder y evitar una fractura interna inmediata.
¿Continuidad chavista o cambio político?
Estados Unidos acusa a Maduro de liderar una organización criminal vinculada al narcotráfico, acusaciones que él siempre ha negado. Washington tampoco lo reconoce como presidente legítimo tras las elecciones de 2024, consideradas fraudulentas por amplios sectores de la comunidad internacional.
Del lado opuesto, el chavismo acusa a EE.UU. de buscar el control de las enormes reservas petroleras venezolanas, las mayores del mundo.
El futuro también depende de la oposición venezolana, encabezada por María Corina Machado, quien sostiene haber ganado las elecciones de julio de 2024 y exige un cambio real de gobierno. Para la oposición, la salida de Maduro sin una transición democrática podría no ser suficiente.
Analistas advierten que, aunque algunos sectores en Estados Unidos ven la captura de Maduro como una oportunidad para un cambio de régimen, el control del ejército y de los grupos armados leales al chavismo podría dificultar una transición rápida y ordenada.
Por ahora, Venezuela permanece en un escenario sin precedentes, con más preguntas que respuestas y con consecuencias que podrían extenderse más allá de sus fronteras.

