Grito a todo pulmón de la naturaleza, ante el depredaror más agresivo del planeta tierra

Nuestra naturaleza en cada momento, a cada instante está en constante comunicación con nosotros, quizás estas palabras parecerían un poco locas, pero te aseguro que cuando termine de leer este artículo estará convencido de que la naturaleza tiene su propio idioma y lo habla con mucha fluidez, para comunicarse con nosotros. El idioma quizás no sea como el Inglés, el Español o el Mandarín, pero si te puedo asegurar que es muy expresivo.  Si,  así como lo ve es muy expresivo.

Cuando nos detenemos a escuchar los noticieros,  o simplemente nos detenemos a ver una noticia en la televisión, donde hablan de inundaciones, incendio en los bosques, de terremotos, sismos y huracanes, esta es una evidencia bien clara de que la naturaleza se está comunicando con cada uno de nosotros.

Simple y llanamente esto sucede por el calentamiento global. El calentamiento global surge por las grandes talas de árboles desconsideradamente que se está dando, no solo en nuestro país, sino en todo mundo.

Entonces, después de comprender esto ¿no te atreve tu, como un ser humano consiente, inteligente y que respeta la creación de Dios a tomar un poco de conciencia en lo que está sucediendo con nuestros recursos naturales? 

Un claro ejemplo es nuestra vecina nación de Haití, esta nación tenía unos de los bosques más preciosos de todo el Caribe pero la  ambición de algunos poderosos de años atrás prácticamente acabó con toda su cobertura vegetal y es el país Americano más afectado por la degradación del suelo, según datos suministrados por la secretaría ejecutiva de la Convención de las Naciones Unidas contra la Desertización (UNCCD).

Se ha hecho mucho para que nuestros ríos vuelvan a tener los caudales que tenían hace 40 años atrás, pero aún falta mucho por lograr, si no actuamos a tiempo y pensamos como seres humanos consiente de lo que podría pasar, si seguimos el ritmo que llevamos, contaminando nuestros ríos, deforestando nuestras montañas, entonces lo que le espera a nuestras futuras generaciones, no es lo que muchos vivimos y disfrutamos de los saltaderos, del trinar de las aves y de las lluvias fresca y suave que disfrutábamos en ropa interior al correr por los campos de nuestro país.

Es hora de que estemos claro que nuestras montañas necesitan que plantemos miles árboles y que estemos claro que  nuestros ríos no son un vertedero donde podemos tirar todos nuestros desechos.

Conservemos nuestros recursos naturales, San Francisco de Jacagua, ahí tenemos nuestro Pico Diego de Ocampo, que tiene una altura de 1,249 metros de altura sobre el nivel del mar,  nuestro hermoso parque natural, que es una bendición de Dios, vamos a protegerlo, no permita que se sigan cortando árboles, porque haciendo esto, estamos conservando el agua de nuestros ríos, y el nido de miles  de aves endémicas de nuestro país.  De nada sirven que las autoridades promulguen leyes que vayan en beneficio de la protección de nuestras reservas naturales, si nosotros actuamos como verdaderos depredadores. 

No permita que la naturaleza tenga que acudir a la repuesta más agresiva contra nosotros, para que tomemos conciencia. Enseña a los niños a plantar un árbol y enséñale la importancia y el valor que tiene  este para nuestra naturaleza, y la preservación de la vida, de esta manera estará educando los futuros ciudadanos en el respeto a la naturaleza.

El autor es Lic en educación Básica, estudiante de termino en la maestría de Gestión Educativa, Saxofonista de música popular y director de los siguientes centros educativos: TV Centro El Ranchito y Escuela Profesor Ciprian Cabrera.

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