La silenciosa revolución de la Educación Física en las escuelas dominicanas
Escrito por Amaury Ureña
Hoy voy a escribir en mi versión de docente, dejando a un lado las vainas comunitarias y políticas. Hago este punto y aparte para dedicar unas palabras de elogio a los docentes de la asignatura de Educación Física de la República Dominicana. Estos, de acuerdo con lo que puedo percibir, han revolucionado esta asignatura de manera notable en los últimos diez años.

Hoy vemos una realidad muy distinta a la de antes. En el pasado, la Educación Física era vista simplemente como un momento para que los estudiantes fueran a la cancha a distraerse y, al final del año escolar, se les asignaba un trabajo escrito que valía como la nota de la materia. Así era cuando yo estudié.
Sin necesidad de entrar en las aguas profundas de las teorías pedagógicas ni de adentrarme en el amplio mundo de los beneficios para la salud que representa que esta asignatura se imparta de forma adecuada y profesional, me limito a valorar las acciones de los profesores de Educación Física desde lo que han visto mis propios ojos.
Un ejemplo claro y evidente pude observarlo en las diversas celebraciones realizadas durante el Mes de la Patria (del 26 de enero al 27 de febrero), en las cuales los centros educativos, como debe ser, tuvieron una participación protagónica en todo el territorio nacional.
En estas celebraciones fueron notorias las marchas, los desfiles y diversas actividades en las que nuestros estudiantes tuvieron el protagonismo a través de los grupos de abanderados, batón ballet y bandas de música, entre otros. Con sus movimientos sincronizados, sus cantos, sus bailes y su alegría, le dieron un sabor especial a las celebraciones del 182 aniversario de nuestra patria.
Tanta belleza expresada en nuestros niños y adolescentes solo ha sido posible gracias a la profesionalidad, dedicación, empeño, liderazgo y trabajo arduo de los docentes de la asignatura de Educación Física. Esta disciplina se ha convertido en uno de los elementos que han aportado dinamismo y vida a la educación dominicana, la cual, a pesar de los avatares y de la falta de una política pública plenamente inteligente y eficiente, muestra indicios de avance en algunas áreas.
En una de las actividades patrias a la que fui invitado, el técnico regional Carlos Indalecio destacaba que en la Regional 08, aproximadamente el 98 % de los docentes de Educación Física son profesionales graduados en esta área. Este es, sin duda, un dato importante y quizás una de las razones por las cuales en los últimos años hemos sido testigos de la transformación que ha experimentado esta asignatura en el sistema educativo dominicano.
Como representante de un gremio, como docente y como ente social, no puedo hacer otra cosa que sentirme orgulloso y honrado por la labor que realizan estos colegas. Espero que en los años venideros continúen avanzando, encuentren menos obstáculos en los centros educativos y que su labor sea cada día más comprendida y valorada.

