El Día de las Mercedes y el merengue de Ñico Lora: Tradición, fe y música del pueblo dominicano
Escrito por César Viloria
Cada 24 de septiembre, el pueblo dominicano celebra con fervor el Día de Nuestra Señora de las Mercedes, patrona nacional desde el año 1844, cuando la República Dominicana proclamó su independencia.

La devoción mariana a Las Mercedes llegó a la isla en el siglo XVI, introducida por los frailes mercedarios, y se afianzó con la tradición de su aparición en el Santo Cerro de La Vega, en 1495, durante los enfrentamientos entre españoles y taínos. Este evento fue interpretado por muchos como una señal divina que marcaría el rumbo espiritual del pueblo dominicano.
Siglos después, hacia la década de 1920, el legendario acordeonista Ñico Lora (1880–1971) —considerado uno de los padres fundadores del perico ripiao— compuso el merengue “Las Mercedes” en homenaje a la Virgen. Su intención fue clara: unir la devoción religiosa con la música popular, para que el fervor mariano pudiera ser sentido también en los ritmos y melodías del pueblo llano.
Hoy, tanto la fiesta religiosa en el Santo Cerro como el merengue perico ripiao permanecen vivos en la memoria y la práctica del pueblo dominicano, como una muestra de que la fe y la cultura caminan de la mano en esta nación caribeña.
Como testimonio sonoro, recordamos una de las interpretaciones más emblemáticas de este merengue, grabada en 1968 por otro grande del acordeón: Tatico Henríquez.

